Comencé a practicar yoga en el año 2007 guiada por los beneficios que había escuchado de la práctica y sin ningún propósito concreto. Pronto me di cuenta del poderoso camino que había iniciado compaginando mi carrera profesional de Técnico de Medio Ambiente con mis clases de yoga por las tardes con mi querida amiga y maestra Irene Antón. En el año 2015, realicé la formación de profesores Anusara Elements Teacher (AET) con Gisela Vázquez y desde entonces aprendo cada día impartiendo clases y recibiendo las enseñanzas de mis maravillosas profesoras Irene Antón y Mas, Pilar Gala, Gisela Vázquez, Benita Wolfe Galvan y Susana García Blanco con la que en el 2018 realicé mi segunda inmersión en Anusara, profundizando en la práctica y en el conocimiento de los diferentes aspectos del yoga. Además he recibido talleres sobre filosofía tántrica de la mano de Carlos Pomeda y talleres de Hatha Yoga con Sergio Martínez Pose.

 

Para mí el yoga, es una práctica espiritual para despertar la verdad del propio ser, es un proceso interminable de autodescubrimiento y autotransformación, convirtiéndose en la vía hacia un conocimiento superior y de realización personal. Tal y como dice Danilo Hernández, “el objetivo lo va a marcar el propio practicante, el yoga nunca pide creer en nada, salvo lo que uno experimenta por sí mismo”.

¿Y cómo llegamos a esto que suena tan místico? Pues te aseguro que como estudiante, a través de las asanas, la meditación, el pranayama y el canto de mantras, si combinas todos estos elementos adecuadamente, te van a conducir a prácticas sanas, integrales y llevaderas en la que el estudiante se acerca cada vez más a su punto de equilibrio en la senda del yoga.

Por último deciros que soy mami de dos cachorritos preciosos (que voy a decir yo, claro), y esta siendo la mayor aventura de mi vida (una súper montaña rusa con grandes subidas y bajadas) y doy gracias al yoga (mi gran compañera de vida) por ayudarme a dejar a mis hijos sus mayores legados, que son, sus raíces para que sepan quienes son y sus alas para volar lo más alto que puedan.

 

Estoy súper agradecida de esta gran oportunidad que se me brinda y ofrecer a la comunidad  de Yoga Durga lo mejor de mí. Mil gracias  Irene.