Uno de los pilares sobre los que se sustenta el Anusara Yoga es la Kula.

Kula es un grupo de personas que comparten sus prácticas espirituales, sus intereses más profundos…

Hace un tiempo vengo experimentando esto de una manera muy especial, como un espacio Real y tangible en mi corazón. Siento y creo que esto es vital, es fundamental que fomentemos esta “comunidad del corazón” como yoguis y yoguinis.

A veces en este camino espiritual te encuentras un montón de rivalidad, de miserias humanas, de relaciones de competitividad, de autoestimas desbordadas nutriéndose de autoestimas menguadas; pero no es en esto en lo que me quiero enfocar hoy.

Ser profesora de Yoga es una gran responsabilidad y un compromiso profundo, me atrevería a decir que en esta sociedad que vivimos es un “compromiso revolucionario” de amor y de entrega. Este compromiso se nutre por nuestra propia práctica, nuestro estudio y nuestra kula. Así de importante es “La Kula”; es un gran nutriente necesario para continuar recorriendo el camino.

Me siento inmensamente afortunada de las personas que forman esta; mi comunidad del corazón. Han llegado especialmente mujeres poderosas y divinas a mi vida que me impulsan, me sostienen, me nutren y me ayudan a crecer y a seguir con ganas, con gusto y con motivación en este camino de transformación.

                                       “MUJERES EMPODERADAS; EMPODERAN MUJERES”

 Compañeras que crean sus Escuelas de Yoga como espacios libres en los que co-crear y experimentar que juntas somos imparables, Maestras maravillosas que comparten su transformación, su sabiduría y su amor. Compañeras de Formaciones que me hacen sentir abrazada y sostenida, que sus ojos amorosos reflejan nuestro saber común y nuestro espacio de aprendizaje sagrado. Estudiantes que amorosos llenan las clases recibiendo la enseñanza y experimentando el Yoga bajo su piel.

La Kula sí, quizá lo más sagrado de este maravilloso camino que es el Yoga. Este camino que una vez empiezas a caminarlo sabes que es la eterna compañía en esta vida.

Corazones radiantes que se muestran tal y como son, con sus crudezas, con sus llantos, con sus alegrías y con su inmensa generosidad. Seres que nos acompañamos en tramos del camino sembrando en los corazones amores universales que ya quedan para siempre…

NO SIN MI KULA!!!!